🚫 Prohibir no es proteger 👉 Es discriminar por edad
La decisi贸n del Ayuntamiento de Gij贸n de impedir la inscripci贸n de personas mayores de 70 a帽os en actividades como yoga y pilates, bajo el argumento de proteger su salud, plantea una cuesti贸n de fondo: 驴d贸nde termina la protecci贸n y empieza la discriminaci贸n?
Desde la FAV consideramos que esta medida supone un claro ejemplo de edadismo institucional. Establecer una limitaci贸n general basada 煤nicamente en la edad ignora la diversidad de las personas mayores y vulnera su derecho a decidir sobre su propia vida.
Cumplir a帽os no implica perder capacidades. Las personas mayores no son un colectivo homog茅neo ni pueden ser tratadas como si carecieran de autonom铆a. Muy al contrario, son ciudadanos y ciudadanas con pleno derecho a participar, a cuidarse y a formar parte activa de la vida social.
Adem谩s, esta decisi贸n entra en contradicci贸n directa con las propias pol铆ticas p煤blicas que promueven el envejecimiento activo y la lucha contra la soledad no deseada. Limitar el acceso a actividades f铆sicas colectivas no solo reduce oportunidades de cuidado personal, sino que tambi茅n elimina espacios clave de socializaci贸n y bienestar emocional.
El yoga y el pilates, lejos de suponer un riesgo generalizado, son pr谩cticas reconocidas por sus beneficios para la salud f铆sica y mental, especialmente cuando se adaptan a las condiciones individuales de cada persona.
Por ello, entendemos que la soluci贸n no pasa por prohibir, sino por adaptar. No por excluir, sino por incluir.
Una cuesti贸n de derechos
La edad no puede ser el criterio que determine qui茅n puede participar y qui茅n no. Las pol铆ticas p煤blicas deben basarse en el respeto a la autonom铆a personal, la igualdad de trato y la no discriminaci贸n.
聽Solicitamos la revisi贸n de esta medida y apostamos por un modelo inclusivo que garantice la seguridad sin limitar derechos.
Porque proteger no es decidir por las personas.
Y envejecer no puede significar quedarse fuera.