📢 HUELGA GENERAL: PARAMOS LOS BARRIOS PARA DEFENDERLOS

La Confederaci贸n Estatal de Asociaciones Vecinales (CEAV) apoya la convocatoria de huelga general promovida por CCOO, UGT, CGT y otras centrales sindicales por el derecho a la vivienda, los salarios dignos y frente a la carest铆a de la vida, recogiendo el llamamiento del Sindicato de Inquilinas, y llama al movimiento vecinal de todo el pa铆s a organizarse para convertir los barrios y municipios en protagonistas de esta movilizaci贸n

La Confederaci贸n Estatal de Asociaciones Vecinales (CEAV) celebra el acuerdo alcanzado por CCOO, UGT y CGT para convocar una huelga general de 24 horas este oto帽o, en el marco de las movilizaciones por el derecho a la vivienda y por unos salarios que permitan vivir con dignidad.

La convocatoria responde a una realidad que conocemos bien en nuestros barrios: cada vez cuesta m谩s llegar a fin de mes y, aun trabajando, poder seguir viviendo all铆 donde hemos construido nuestra vida. Los salarios de una parte creciente de la poblaci贸n no permiten hacer frente al enorme incremento del precio de la vivienda y al encarecimiento general del coste de la vida.

Por eso, desde CEAV entendemos esta huelga no 煤nicamente como una convocatoria laboral, sino como una gran movilizaci贸n social por el derecho a una vida digna.

El pasado viernes, tras el rechazo en el Congreso de los Diputados de los decretos sobre vivienda, advert铆amos de que miles de familias quedaban nuevamente expuestas a una situaci贸n de enorme incertidumbre. Aquellas medidas, aun consider谩ndolas solo un paso de los muchos que todav铆a deben darse en defensa del derecho a una vivienda digna, permit铆an avanzar en la protecci贸n frente a los desahucios, la seguridad en los contratos y la limitaci贸n de precios.

Hoy creemos necesario dar un paso m谩s.

La vivienda se ha convertido en el principal factor de empobrecimiento y por extensi贸n de la desigualdad de nuestro pa铆s.

En todas nuestras ciudades y barrios, pagar el alquiler se lleva una parte insoportable del salario de las familias. Los precios contin煤an expulsando a vecinos y vecinas de los lugares en los que han vivido durante a帽os; contin煤an produci茅ndose desahucios; proliferan las viviendas tur铆sticas y los alojamientos temporales que reducen la oferta residencial; y nuestro pa铆s sigue teniendo un parque p煤blico de vivienda 铆nfimo, que apenas alcanza el 3%, frente al 9% de la media de la Uni贸n Europea o al 17% de pa铆ses como Francia.

No podemos aceptar que la vivienda sea tratada como un activo financiero cuando, para millones de personas, es, sencillamente, su hogar.

Necesitamos pol铆ticas p煤blicas que garanticen el cumplimiento del art铆culo 47 de la Constituci贸n, capaces de intervenir sobre un mercado que ha demostrado reiteradamente que no se autorregula y fomenta la especulaci贸n. Es imprescindible limitar los precios abusivos del alquiler, reforzar la protecci贸n frente a los desahucios, regular los alquileres de temporada y tur铆sticos, acabar con el negocio de los fondos buitre, seguir apostando por la rehabilitaci贸n y, sobre todo, incrementar de manera sostenida y permanente el parque p煤blico de vivienda, garantizando que las viviendas construidas con recursos p煤blicos permanezcan para siempre bajo protecci贸n p煤blica. Porque existe el derecho a la vivienda, pero no existe ning煤n derecho a especular con dinero p煤blico.

No podemos seguir permitiendo que las administraciones y, especialmente, las comunidades aut贸nomas, como principales competentes en materia de vivienda, sigan sin responder a la exigencia ciudadana de garantizar este derecho y contin煤en apostando por pol铆ticas que, durante d茅cadas, no han hecho m谩s que encarecer el precio de la vivienda, neg谩ndose incluso a aplicar los mecanismos previstos en la Ley de Vivienda, como la limitaci贸n de precios en las zonas tensionadas.

Pero tampoco podremos garantizar el derecho a la vivienda si los salarios no permiten pagarla.

CCOO, UGT y CGT han situado precisamente el conflicto de rentas en el centro de esta convocatoria: reclaman incrementos salariales, mecanismos de revisi贸n y pol铆ticas de vivienda que permitan que trabajar vuelva a garantizar una vida digna.

Desde CEAV compartimos esa preocupaci贸n. No puede normalizarse que una persona con empleo tenga que elegir entre pagar el alquiler, llenar la nevera o encender la calefacci贸n.

Defender los salarios es tambi茅n defender los barrios y pueblos.

Espa帽a afronta adem谩s una nueva escalada del coste de la vida como consecuencia del incremento de los precios energ茅ticos y del petr贸leo provocado por la guerra en Ir谩n. El conflicto est谩 alterando el suministro mundial de crudo y presionando al alza los combustibles y la inflaci贸n; en septiembre, la inflaci贸n de la zona euro alcanz贸 el 3,8%, impulsada especialmente por el encarecimiento energ茅tico.

CEAV rechaza que sean nuevamente las familias trabajadoras quienes paguen las consecuencias econ贸micas de las guerras y de decisiones geopol铆ticas sobre las que no tienen ninguna capacidad de decisi贸n.

La escalada b茅lica protagonizada por las administraciones de Donald Trump y Benjamin Netanyahu, principales aliados internacionales de la extrema derecha, no puede terminar traduci茅ndose en una reducci贸n del poder adquisitivo de millones de familias espa帽olas.

Ante esta situaci贸n, defender unos salarios dignos, unas pensiones justas y unos servicios p煤blicos fuertes no es 煤nicamente una cuesti贸n econ贸mica: es defender nuestro Estado social y nuestro modelo democr谩tico de convivencia.

El Estado del bienestar debe garantizar que derechos esenciales como la vivienda, la sanidad, la educaci贸n, los cuidados o las pensiones no dependan exclusivamente de la capacidad econ贸mica de cada individuo.

De los centros de trabajo a nuestros barrios y pueblos.

Por todo ello, CEAV hace un llamamiento al conjunto de confederaciones, federaciones y asociaciones vecinales del pa铆s para comenzar desde este momento a organizar la respuesta social en nuestros barrios y municipios.

Queremos construir esta movilizaci贸n junto a CCOO, UGT, CGT, el Sindicato de Inquilinas, las plataformas antidesahucios y el conjunto de organizaciones y movimientos sociales que llevan a帽os defendiendo el derecho a la vivienda y unas condiciones de vida dignas.

La huelga debe sentirse en los centros de trabajo, pero tambi茅n en las plazas y las calles de nuestros barrios y municipios.

Llamamos a nuestras organizaciones a impulsar espacios unitarios en cada territorio para extender la movilizaci贸n a todos los barrios y pueblos del pa铆s y hacer de esta Huelga General una gran movilizaci贸n ciudadana.

Porque los motivos que nos llevan a esta huelga se expresan cada d铆a en cada uno de nuestros barrios:

Cuando una anciana es desahuciada.

Cuando una familia se ve obligada a vivir hacinada en una habitaci贸n.

Cuando una pareja no puede tener hijos porque no pueden pagar un alquiler o comprar una vivienda.

Cuando un joven tiene que marcharse de su barrio de toda la vida, a decenas de kil贸metros, para poder encontrar una vivienda que pueda pagar.

Cuando una estudiante no puede estudiar la carrera que desear铆a porque sus padres no pueden pagarle el precio de una habitaci贸n en otra ciudad.

Cuando un profesor, un m茅dico, un enfermero o un camarero se ve obligado a vivir en una caravana para poder seguir trabajando en su ciudad.

Cuando una vivienda se transforma en un apartamento tur铆stico.

Cuando cierra un comercio de barrio para transformarse en un alquiler de temporada.

Por eso, esta huelga tambi茅n debe ser una huelga de los barrios y pueblos.

Una movilizaci贸n para defender algo tan sencillo y tan profundamente democr谩tico como el derecho de nuestras vecinas y vecinos a poder permanecer en los lugares en los que viven, trabajan, estudian, cuidan, crecen y envejecen.

Desde la Confederaci贸n Estatal de Asociaciones Vecinales llamamos a las administraciones p煤blicas, las fuerzas pol铆ticas y las organizaciones empresariales a escuchar una demanda cada vez m谩s extendida en nuestra sociedad.

Necesitamos salarios para vivir.

Necesitamos barrios y pueblos para vivir.

Necesitamos servicios p煤blicos para vivir con dignidad.

Vamos a defender salarios dignos, el derecho a la vivienda y unos servicios p煤blicos fuertes como pilares de un modelo econ贸mico que defienda el bien com煤n frente a los intereses de una minor铆a.

Esta huelga debe servir para construir una gran respuesta colectiva.

Para defender nuestros salarios.

Para defender nuestros hogares.

Para defender nuestros servicios p煤blicos.

Para defender el derecho de nuestras vecinas y vecinos a seguir viviendo en sus barrios y municipios.

Es la hora de parar los barrios para defenderlos.