CONVENCION VECINAL NACIONAL GIJÓN 2003

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SÁBADO 26

PRESENTACIÓN DE LA CONVENCIÓN
D. VICENTE GUTIÉRREZ SOLÍS, PRESIDENTE DE CAVASTUR

INAUGURACIÓN
Dª PAZ FERNÁNDEZ FELGUEROSO, ALCALDESA DEL ILUSTRE AYUNTAMIENTO DE GIJÓN
D. VICENTE ÁLVAREZ ARECES, EXCMO. SR. PRESIDENTE DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS

VICENTE ÁLVAREZ ARECES: Buenos días, en primer lugar un saludo a todos ustedes, a los de casa y a los de afuera, especialmente, a los que han tenido que trasladarse en este día y a estas horas, pero merece la pena, lo verán. Vamos a iniciar las intervenciones en este acto inaugural. En primer lugar tiene la palabra el presidente de la Confederación Vicente Gutiérrez Solís.

VICENTE GUTIÉRREZ SOLÍS: Buenos días. Vamos a dar comienzo a la inauguración de las jornadas de trabajo. Gracias, Señor Presidente del Principado de Asturias, gracias, Señora Alcaldesa de la ciudad de Gijón, por vuestra presencia aquí en este acto. Bienvenidos a esta tierra del Principado de Asturias, los que venís de las diferentes provincias y regiones del Estado para compartir con nosotros estas jornadas. Deseamos aprovechar al máximo el tiempo para intentar abordar algunos de los problemas preocupantes que tiene el movimiento vecinal a nivel nacional. No es el mejor momento el que estamos atravesando, debido a la crisis que venimos sufriendo de hace un tiempo a esta parte. Pensamos que podemos tener una oportunidad en este encuentro, para corregir los defectos y errores que hemos cometido, para abrir nuevos caminos de entendimiento. Para ello se necesita un debate sereno, claro, abierto, donde todos podamos expresar nuestras opiniones dejando de lado lo que no nos pueda dar luz.

Creemos que con buena voluntad de todos nosotros y por la responsabilidad que tenemos ante los ciudadanos, se necesita por el bien del conjunto del movimiento vecinal, ir despejando las incógnitas, avanzando con visión de futuro hacia un nuevo modelo que nos permita una mayor conexión. Entendemos que esto no es tarea fácil, pero lo tenemos que conseguir, sobre la base de crear las condiciones necesarias de entendimiento, aprendiendo del pasado sin olvidar, que dentro del movimiento vecinal existen diferentes niveles entre confederaciones, federaciones y asociaciones, que debemos tener muy en cuenta a la hora de plantearnos ciertas actividades que no todos se encuentran en condiciones de asumir.

Desde Asturias, vosotros conocéis perfectamente nuestra posición en este proceso de crisis, no nos parece equívoco, siempre hemos estado abiertos a recoger las diferentes consideraciones que nos permitieran avanzar en la solución del problema. Por lo tanto estamos en una tierra en la que, con modestia, se fraguaron a lo largo de la historia algunos acontecimientos que han tenido una trascendencia muy importante dentro del movimiento obrero. Pues bien, nos gustaría que estas jornadas de trabajo, sirvieran de reflexión y lográsemos consensuar unos acuerdos imprescindibles para desarrollar nuestros contactos, nuevas comisiones y seguir creando unos cimientos más sólidos. Hoy aquí abordaremos tres temas, que aunque ya se hayan tocado algunos de ellos, en otras ocasiones, hay que seguir profundizando porque son temas preocupantes en todas las asociaciones, como es la relación del movimiento vecinal con las administraciones y los partidos políticos, o el modelo de organización y financiación, y que decir de la nueva ley de asociaciones que a nuestro entender discrimina al movimiento vecinal.

Necesitamos articular la estrategia, un plan de trabajo común que nos permita plantear y pelear, a través de las diferentes administraciones y partidos políticos para conseguir mejorarlo. Nada más, y espero que esto podamos cumplirlo.

PAZ FERNÁNDEZ FELGUEROSO: Muchas gracias Presidente, Presidente del Principado, responsables de las Asociaciones Vecinales. En primer lugar, yo quiero expresar una calurosa bienvenida a todos y a todas las personas que desde la representación vecinal habéis decidido y os lo quiero agradecer, hacer esta importantísima convención en Gijón. Ayer me hubiera gustado poder estar en el Ayuntamiento de Gijón, en nuestro Ayuntamiento, para daros la bienvenida. Sé que habéis estado perfectamente atendidos por la Concejala de Participación Ciudadana y por el Primer Teniente Alcalde, pero yo quería explicaros hoy que no estaba porque al mismo tiempo, en esta ciudad, que os dirán vuestros compañeros y compañeras, que es una ciudad muy viva, en la que hay a veces muchos actos coincidentes, ayer, primero de Mayo, estaba en unos premios que convoca anualmente la Unión General de Trabajadores, y en la que entre otras personas distinguían a la plataforma Nunca Mais, que también tiene que ver con esa actividad de lo que, y os decía que es una satisfacción y un honor daros la bienvenida a Gijón. Y es un honor especialmente que esta reunión, que esta convención, donde vais a debatir temas seguramente capitales para el movimiento vecinal, se haga en Gijón. A nosotros siempre nos gusta para la ciudad que haya congresos, que haya convenciones, pero no todos los congresos, no todas las convenciones son iguales, y me satisface especialmente, porque esta es una ciudad en la que el tejido asociativo y el movimiento vecinal son absolutamente participativos, ricos, fuertes, reivindicativos, como tienen que ser y también especialmente cooperativos en lo que consideran que han de cooperar.

Hace unos días, hablando con Oscar Piñera (Presidente de la Asociación del Coto desde hace muchos años), con ocasión de esta reunión, recordaba mi participación en las asociaciones de vecinos de aquella época, sobre todo en las de mujeres, aquellas que constituíamos al calor de la Ley del 64. Esa Ley que acaba de ser derogada, y sustituida por esa otra Ley que os preocupa. Óscar me recordaba como el movimiento vecinal de Gijón, que en este momento tenía 51 asociaciones representantes de los vecinos, y hasta 1000 asociaciones inscritas en el Registro Municipal de Gijón, entre asociaciones de participación de todo tipo: cultural, deportivo, socio- sanitarias y de toda condición. Óscar recordaba y el brío y la encantación de las asociaciones vecinales, y se veía un reconocimiento de esta, porque uno puede tener una asociación, pero también la sociedad, lo que representa, tiene que reconocerla.

El movimiento vecinal de nuestra ciudad, es para nosotros, los responsables públicos, un orgullo. No sólo tiene esa fuerza, ese brío, esa participación, sino que son reconocidos como buenos interlocutores por los vecinos y vecinas a quienes representan, tienen el mejor crédito social que se pueda tener.
Me comentaba Óscar, que probablemente esto también tiene que ver con que en esta ciudad (seguramente la mayor parte de vuestras ciudades igual) entre los años 60 y 70, se empezó a trabajar fuertemente para penetrar en aquellas asociaciones que venían con movimiento nacional, las asociaciones de cabeza de familia, la primera en la que empezó el movimiento de la gente que quería un
Gobierno de progreso. La gente que quería formar nuestra sociedad, comenzó por la Asociación de Cabezas de Familia de La Calzada, un barrio muy populoso de Gijón, un barrio industrial y un barrio siempre comprometido y que apareció por aquellas épocas. La Coordinadora de la Asociación de Vecinos, fue perseguida policialmente y tenían que actuar con la máxima cautela. Me comentaba Óscar que comienza también, en el año 76, cuando entonces se empezó a configurar ya la defensa de los intereses de los vecinos. Yo lo recuerdo, porque en aquella época muchos de nosotros, participábamos también en aquel incipiente movimiento vecinal o directamente o a través de colaboraciones. Yo ejercía la abogacía entonces, y las asociaciones y los abogados y abogadas comprometidos de la época teníamos una relación muy estrecha. Desde la abogacía hemos hecho, algunos de nosotros, la mayor parte de los Estatutos de las asociaciones de aquella época.

En todo ese movimiento asociativo, que después tuvo un pequeño bache con ocasión de las Corporaciones Democráticas, muchos de los líderes vecinales, se incorporaron a las candidaturas políticas, y hubo un pequeño vació en ese terreno. Incluso aquí en Gijón, en La Calzada se llegó a configurar una candidatura independiente, de los representantes vecinales, y después de aquella primera sangría de los líderes realizada en Gijón en la que los líderes vecinales pasaron a incorporarse a la representación pública, nuestro movimiento vecinal ha ido nuevamente creciendo, consolidándose y haciendo patente en la ciudad su participación.

Ahora, una pincelada, desde el punto de vista de las Instituciones Públicas, de las Instituciones Políticas, en nuestro caso del Ayuntamiento de Gijón de cómo vemos desde la Administración este vuestro problema, que esa nueva regulación legal, que preocupa, y con razón, a los líderes de las asociaciones, porque os parece y nos parece efectivamente que significa unas reglas del juego que pueden derivarse en responsabilidades de quienes representan y están en las directivas de las asociaciones.
Por centrarme en Gijón, decirles, que con esas asociaciones vecinales, con dos Federaciones Vecinales, una que se corresponde con nuestras parroquias rurales y otra que se corresponde con el conjunto de los barrios de la ciudad, (por contraposición son urbanos no rurales) la Administración de Gijón, tiene una relación de respeto mutuo en la manera de concebir las cosas. Mediante una colaboración institucional, con unos convenios estables, tanto con la Federación Rural como con la Urbana, para que desde ella puedan afrontar cuestiones que preocupan mucho a las asociaciones, como son cuestiones que tienen que ver con la responsabilidad civil y con un conjunto de actuaciones que son muy importantes para que a su vez desde las Federaciones se pueda arropar a las distintas asociaciones.

Por parte del Ayuntamiento, además de esa colaboración con las Federaciones, tenemos unas importantes convocatorias públicas, no sólo para las asociaciones de vecinos, sino para el conjunto del movimiento asociativo. El Ayuntamiento de Gijón anualmente tiene unas convocatorias, (mediante convenios en los que establecemos una línea de colaboración) para el conjunto del movimiento asociativo y representativo de esta ciudad que se pueden cifrar en algo más de 400 millones de pesetas anuales, además de los locales cedidos a estos.

Este año unimos también esa preocupación que tenían las Asociaciones de Vecinos de Gijón por la nueva Ley, por como tenían que funcionar de acuerdo con la nueva Ley de Asociaciones. Hemos suscrito un convenio también para que expertos en Derecho y Economía pudieran ir asesorándolos, convenio que tendríamos que transformar más adelante en una contribución para que tengan las asociaciones de Gijón una base más firme a lo largo de su actuación en relación con esa cuestión.

Pero además, las Asociaciones de Vecinos de Gijón están presentes en los problemas, ya no sólo de su barrio, sino los problemas generales que afectan a la ciudadanía. Me enseñaba antes Juventino (Presidente de FAV Gijón) ese espléndido cartel que hay fuera, que se corresponde con una actuación, convenio o colaboración de los representantes vecinales con el sector de la Hostelería para enfrentar de forma positiva y cooperativa este planteamiento que hay en las ciudades que es la “movida juvenil”, que está ahí, que tiene que ser, en el que los jóvenes se reúnen, se divierten, pero en el que también por otra parte están los intereses de los vecinos, que se quejan del excesivo ruido o de cómo queda la ciudad después de los fines de semana. “Cogiendo el toro por los cuernos”, las Federaciones han decidido que como se hace eso es colaborando, cooperando a su vez con las Asociaciones Juveniles de la ciudad, las que se incorporan a esa colaboración para entre todos que pueda hacerse de una forma menos conflictiva, entre los intereses de los vecinos y los intereses de los jóvenes. En todo caso, se están reuniendo para hacerlo de una forma mejor.

Hace unos días, también en el Ayuntamiento de Gijón se daba otro paso al frente en relación con una cuestión muy importante que es la vivienda y los precios excesivos que tienen las viviendas en nuestras respectivas ciudades. Al calor de una nueva Ley del Principado de Asturias, que nos permite sacar a concurso espacios públicos para que en él construyan las Cooperativas, también la Federación de Asociaciones de Vecinos estuvo allí y suscribió junto con Comisiones Obreras y la Unión General de Trabajadores un convenio con el Ayuntamiento de Gijón para que el Ayuntamiento ponga a disposición del movimiento cooperativo (entre los que se inscriben el movimiento ciudadano también), para afrontar conjuntamente ese gran tema de la vivienda.
No quiero poner más ejemplos, porque seguiríamos hablando mucho tiempo. Ayer estábamos también con la representación vecinal de La Pedrera, la Asociación de Vecinos de La Pedrera, inaugurando un espléndido local.
En el marco rural hemos recuperado las antiguas escuelas para ponerlas a disposición de los vecinos, y podríamos observar la actividad, y sobre todo la cooperación, para esos locales a disposición de la Asociación de Vecinos, que también albergan un grupo de baile con 25 años de antigüedad en la parroquia y a unos jóvenes radioaficionados. Esto es una prueba de la vitalidad de esa Asociación de La Pedrera y de la participación no sólo en lo que es más convencional.
Hay una cosa muy curiosa, antes los Ayuntamientos nos ocupábamos casi exclusivamente de lo que son nuestras competencias directas, la calle, la luz, que estén las cosas que son de nuestra competencia directa en mejor estado. Hoy los Ayuntamientos nos ocupamos, porque son problemas que los ciudadanos ven en primer término, de políticas activas de empleo, al menos en el Ayuntamiento de Gijón, y de otras cuestiones.
Estamos en un cambio de situación de los municipios, estamos demandando mejor financiación, que vamos a tener más competencias y que vamos a tener probablemente una regulación a partir de determinado número de habitantes en las ciudades. Coincidiendo con ese cambio y con esa extensión de las competencias municipales, tengo la impresión de que estáis, y creo que Vicente también lo ha señalado, en un momento de cambio, de transformación, de hacer más cosas de las que habitualmente hacíais de las que se correspondían con esas competencias estrictas de los municipios, por tanto, tanto los municipios como el movimiento vecinal estamos en un momento de cambio que espero sea para bien del movimiento vecinal y para bien de los Ayuntamientos. Expresar aquí, como ya sabe el movimiento vecinal de Gijón nuestra disposición como Ayuntamiento a colaborar con el respeto mutuo y por la separación que tiene que haber entre criterios y entre autonomía, por la autonomía de cada uno, de los responsables políticos que tenemos que responder del conjunto de nuestras políticas pero con la gratitud, la admiración y también la cooperación que queremos seguir manteniendo con el movimiento vecinal.

Por eso termino como empecé, es muy grato que esta convención de todo España, de todo el país, prácticamente de todas las autonomías, sea aquí en Gijón, y espero y deseo que os llevéis un grato recuerdo de nuestra ciudad, y que aunque estos días tenéis que trabajar, pero ya se que ayer combinasteis sabiamente el trabajo con la actividad nocturna, no lo voy a llamar movida nocturna, y que probablemente tendréis también un huequecito para conocer un poco más esta ciudad, que es una ciudad abierta, una ciudad solidaria, una ciudad que se compromete con la innovación y con los programas innovadores, y que es una ciudad que estará encantada de recibiros en cualquier momento para que vengáis a disfrutarla.
Precisamente ayer inaugurábamos el espléndido Jardín Botánico Atlántico, en el que hemos tenido una importantísima colaboración del Principado de Asturias, al que tenéis que venir de nuevo, porque hoy no podréis visitarlo, al tener que trabajar en unas jornadas vecinales.
No tenéis más remedio los que sois de fuera, que volver a Gijón a conocernos un poco más y a conocer este espléndido Jardín Botánico que ayer hemos inaugurado. Bienvenidos, que trabajéis mucho y disfrutéis dentro de lo posible, de nuestra ciudad, que os agradece de todo corazón vuestra estancia y vuestro compromiso.

VICENTE ÁLVAREZ ARECES: Alcaldesa, Presidente de la Confederación de Asturias, Presidente de la Federación de Gijón, Consejera de la Presidencia, Director de Cooperación, Concejala de Participación y miembros y representantes de Federaciones:

En primer lugar decirles que es un honor estar aquí en esta Convención Vecinal de Gijón 2003, unas jornadas que atraen a nuestra ciudad a decenas de delegados que proceden también de Asociaciones de Vecinos de toda España, a los que quiero en primer lugar dar la bienvenida a Asturias, comunidad histórica a la que nos sentimos orgullosos de pertenecer al lado de otras de nuestro país no sólo por eso, sino también por ser una comunidad muy hospitalaria, muy abierta, nada excluyente, muy integradora y con un carácter que creo que compartimos con muchísimos ciudadanos de este país, sintiéndonos parte integrante de España y orgullosos de nuestras identidades así como de nuestra manera de ser y de comportarnos.

Esta historia a la que Vicente Solís hacía alusión, sobre todo en la segunda mitad del siglo XX, hizo que muchas miradas en España y en Europa se fijasen en Asturias, por ser los prolegómenos de lo que luego sería la “gran victoria democrática” del año 77. En vuestra historia está también en parte la historia de esta tierra. Ha sido un esfuerzo muy importante que la democracia española no debe olvidar, y en un día como este conviene decir en voz alta.
Para quienes tenemos el honor de representar el gobierno de los asturianos la democracia representativa debe completarse lógicamente con una democracia social, articulada y participativa, donde se enriquezcan las ideas, se reciban las sugerencias y se elaboren las decisiones, desde la base de una sociedad viva. No ha de ser una sociedad a la que se convoque cada cuatro años, a decidir con su voto quiénes serán sus gobernantes, sino que esta sociedad debe trabajar todos los días del año mediante ideas, sugerencias, iniciativas, críticas o aportaciones a lo que cree que puede solucionar los problemas de las personas representadas.

Este acto es un reconocimiento a esas Asociaciones de Vecinos que vienen trabajando desde finales de los años 60 aquí en Asturias, como les decía. Hubo una actividad política y social muy importante, muchas veces enmascarada de ropajes que permitían desarrollar la actividad en aquel contexto de falta de libertades. También las Asociaciones de Vecinos tuvieron sus expresiones más o menos articuladas.

Hoy en Asturias existen 769 Asociaciones de Vecinos, muchas de ellas encuadradas en la Confederación de Asociaciones Vecinales. Desde su nacimiento oficial en el año 1990, y su plena consolidación tras la primera asamblea general en el 98, en la que tuve el honor de estar presente como Alcalde de Gijón, no deja de crecer.
Semejante cifra de asociaciones en una comunidad relativamente pequeña, como esta, compuesta por 78 concejos o ayuntamientos, es de extrañar si no se conoce esa larga tradición del movimiento asociativo asturiano. Lo difícil de nuestra orografía, las históricas dificultades de comunicación en muchos municipios, no obstaculizaron la fortaleza de las redes locales y de la solidaridad. Esto ha hecho posible la existencia de un tejido asociativo riquísimo, no sólo de asociaciones vecinales sino de todo tipo, como la alcaldesa decía en referencia a Gijón, pues en Asturias hay 7200 asociaciones.

Cualquier persona que venga a nuestra tierra y profundice un poco, se dará cuenta de que esa es una de nuestras características. En otros países puede haber unas condiciones democráticas muy consolidadas, pero la participación social no es tan intensa. En Asturias la política no se entiende sin la participación social. Es una relación dialéctica, en el sentido de que hay un diálogo, una proximidad. Ocasionales desencuentros no impiden asumir estos hechos como una regla de juego democrático fundamental para construir nuestra sociedad. Esa herencia social constituye una de nuestras mayores riquezas, además de ser una seña de identidad y fuente de fortaleza como comunidad.

Con frecuencia, al hablar de la riqueza de las sociedades nos limitamos a hacer un mero recuento de los elementos materiales, tangibles, el crecimiento económico, el nivel de renta, las infraestructuras. Olvidamos cosas que realmente nos hacen crecer como comunidad, como democracia y como ciudadanos. Ese capital humano, en momentos dados, permite salir a la calle y decir en voz alta, ejerciendo esas libertades, tan duramente labradas y conquistadas a través de ese largo proceso de la dictadura, pero que sabemos muy bien que esa memoria histórica funciona y se sale a la calle para decir no al ‘decretazo’, no a la manera de gestionar la catástrofe del Prestige o no a la guerra, y eso también forma parte de nuestro capital. Es una manera de ejercer las libertades, tan duramente labradas y conquistadas a través de ese largo proceso de la dictadura. Esa memoria histórica funciona.

Asturias es una tierra privilegiada en este aspecto, en redes que nos dan seguridad y garantía. Desde nuestro Gobierno creemos firmemente en estas ideas, y queremos crear una ciudadanía activa. Creemos que las Administraciones deben contribuir no sólo a conservar este preciado tesoro, sino a potenciarlo reforzando actividades y esfuerzos. También fomentando el crecimiento de las asociaciones, el nacimiento de otras nuevas, contando con su opinión y aportación a la hora de llevar a cabo políticas y proyectos.

Cavastur es un buen ejemplo de ello. La falta de interés de administraciones pasadas le hizo pasar por dificultades, como bien recordarán sus miembros, poniendo con ello también en peligro las aportaciones que podía haber hecho a esta comunidad.
Nuestro Gobierno ha decidido, como elemento sustantivo de nuestra política, prestarle a asociaciones de marcado interés social un apoyo económico continuado, y una muestra es una colaboración como la que hoy tenemos con vosotros. Desde el Gobierno entendemos que el apoyo a ese movimiento asociativo no debe reducirse al campo económico, a pesar de que es importante. Es necesario crear e impulsar foros de diálogo y colaboración permanente a través de las asociaciones, con lo cual los ciudadanos van a participar y trasladarnos sus políticas. Cavastur es un ejemplo de la participación de esas asociaciones en las administraciones locales, ya que han participado en numerosos proyectos y campañas de colaboración con entidades públicas, como ese cartel al que hacía referencia Juventino, un cartel en la escala social, en un tema de amplísima sensibilidad social.
En Asturias hay numerosas propuestas que se hacen y se recogen a partir de iniciativas vecinales. Desde los servicios sanitarios, participando en la elaboración de su Libro Blanco, hasta la Consejería de Trabajo, con la puesta en marcha del Plan de Empleo para las Asociaciones locales. Con la Consejería de Medio Ambiente (campañas sobre contaminación acústica), con el Instituto Asturiano de la Juventud (ocio nocturno alternativo), o el Instituto Asturiano de la Mujer (cursos de formación a mujeres) tenemos ejemplos de que la Administración actúa y articula ideas que provienen de la base social, de vuestras asociaciones. También hay participación en la elaboración de leyes, como la de espectáculos públicos, el plan forestal o la ley de voluntariado. De no haber sido por estas aportaciones estarían sin duda carentes de esa proximidad fundamental para dar solución a través de las leyes a los problemas de los ciudadanos. Yo creo que nos ha impulsado siempre esta política a poner una administración pública al servicio de los ciudadanos, buscando otros instrumentos de progreso. Esto es, quizá, otro elemento sustantivo de vuestros debates. Hoy, las nuevas tecnologías, herramientas que nos da la sociedad de información, son tan poderosas que nuestro reto es convertirlas, no en instrumentos de separación o en conseguir sociedades duales donde sólo los más capaces sean los que se beneficien de estas herramientas tecnológicas. Queremos que esas herramientas democraticen aún más la sociedad y la Administración sea la que tenga que dar el primer paso, la que tiene que ponerse al frente de esos procesos y acercar todos los instrumentos administrativos a los vecinos.

En Asturias tenemos un proyecto de modernización de Administración Local, uno de los proyectos más ambiciosos que se están desarrollando en nuestro país. Estamos creando herramientas tecnológicas como el Servicio de Atención al Ciudadano, que van a poner a disposición de las personas posibilidades de que no sólo el elemento presencial sea el que nos relacione con la Administración.

Queremos que el elemento presencial siga existiendo, pero queremos también que los modernos instrumentos telemáticos y los que pone esta sociedad de la información a nuestra disposición, sean herramientas de trabajo en la Administración Pública autonómica y local. Algunos Ayuntamientos, como el de Gijón han sido pioneros de que esto llegue a los barrios, pero nosotros estamos trabajando en una escala global asturiana. Estamos fomentando experiencias piloto, como CESAUTI, en las comarcas mineras, que va a ser pionera de lo que se va a generalizar en el conjunto de la Administración.
Se ha invertido mucho dinero, más de 36 millones de euros en ese programa (6.000 millones de pesetas) y queremos con ello contribuir a una Administración accesible, eficiente, que informe con transparencia, proximidad, a ciudadanos, a empresas, a colectivos. Queremos también que lleve a cabo políticas públicas con una buena administración de los recursos.

Creo que estamos en un momento oportuno para que reflexionéis y podáis trasladarnos vuestras conclusiones sobre lo que nosotros creemos que debe ser el camino hacia el desarrollo de ese Pacto Local.

En cuatro años de trabajo, llegamos a un acuerdo con los ayuntamientos, que se puso en marcha a través de una ley con carácter voluntario. A través de una comisión paritaria constituida entre ayuntamientos y Administración Regional, vamos desarrollando un camino. Desde competencias, encomiendas de gestión, convenios a desarrollar determinadas políticas, hasta la participación en todas aquellas leyes que afecten a la Administración Local, se ha ido articulando una manera de trabajar. Es necesario un horizonte desarrollado para conseguir que el concepto de proximidad sea una realidad.
Ha habido aquí importantísimas aportaciones a leyes, pioneras en España y que tienen mucho que ver con vuestra actividad cotidiana. Por ejemplo, la Ley del Suelo de Asturias y de Ordenación Urbanística, es una ley pionera en entregar competencias a los Ayuntamientos para desbloquear las bolsas de suelo retenidas. Por tanto, problemas que inciden en la carestía enorme de la vivienda, que es un problemas social de primer orden, junto con el empleo, los dos grandes problemas en la sociedad asturiana. Son necesarios instrumentos legislativos y de desarrollo, no sólo la ley, sino también planes de suelo residencial, políticas o planes de apoyo a la vivienda protegida, a la vivienda de alquiler, la accesibilidad a la vivienda para los jóvenes… Toda una serie de problemas que están también en la actividad política. Por eso las asociaciones no tienen sólo como perspectiva el trabajo inmediato y cotidiano de los recursos materiales necesarios, sino que intervienen en las políticas globales, y ese es el salto cualitativo al que antes hacía referencia.

Voy a terminar con unas breves referencias a la Ley de Asociaciones, que a mi juicio es un problema de fondo y de formas.

Parece que en España, por parte de la Administración General del Estado se ve toda una serie de derechos con ciertas perspectivas de temores y de intento de hacerlos retroceder, sobre algo que fue una base constitucional muy firme en el año 1978. Salimos de la Democracia, hicimos una Constitución, de la que nos sentimos satisfechos los que la votamos. Hay otros que no la votaron y que hoy la exhiben como un arma arrojadiza. Los que votamos por esa Constitución tenemos como auténticas joyas de esa conquista social los derechos individuales y los derechos colectivos que protege la Constitución. Últimamente estamos viendo, aunque algunos traten de negarlo o de esconderse, demasiados intentos de recorte de todos esos derechos constitucionales. El último ejemplo de esta auténtica ‘caza de brujas’ es el proyecto de reforma del Código Penal Militar, en el que se incluyen penas de cárcel para los que disienten públicamente de las decisiones que tome el Gobierno de España sobre conflictos armados. Eso, que fue denunciado en los medios de comunicación nacional, al final nadie se quiere hacerse cargo de ello. Dicen que debe de ser seguramente alguna imaginación de algún alto cargo del Ministerio, pero nadie se lo cree. Todo el mundo sabe que cuando esos proyectos se están elaborando, es porque salen de decisiones políticas tomadas desde las más altas instancias. Como han visto un rechazo absoluto y total, que afortunadamente ha habido en los últimos tiempos, tratan de esconderlo. Pero en ello hay una intención política, un grave peligro. Cito esto porque tiene mucho que ver con otros proyectos de leyes que se están articulando en nuestro país.
En esta misma línea de acallar a los disidentes, de acabar con los incontrolables, de respaldar sólo a los controlados, se enmarca la Ley de Asociaciones, cuyo contenido se analizará y será centro de debate en esta Convención por su importancia y repercusiones para la organización de A.A.V.V.
Puedo asegurarles que estaré muy atento a las conclusiones que salgan de aquí. Sin duda es una ley necesaria, ya que la anterior normativa databa del año 64. Lo sabemos los que estuvimos trabajando en toda Asturias con esa ley, sacándole el máximo jugo y buscando plataformas asociativas por todos los lugares con objeto de agruparnos y de buscar elementos de lucha democrática.
Es demasiado tiempo para que esa ley pueda tener plena vigencia, y por lo tanto es una ley preconstitucional. Hay que hacer una ley moderna, adaptada a los tiempos de hoy, pero ojo con la adaptación, porque hay muchas maneras de adaptar. Nosotros queremos adaptar dando soporte pleno a todos los derechos democráticos, a esas grandes conquistas sociales a las que no queremos renunciar. Esa ley debería recoger la realidad de la España del siglo XXI, de los importantes cambios que ha sufrido y está sufriendo el movimiento asociacionista, además de su diversidad.
A nuestro juicio, es una ley elaborada al margen de las asociaciones, al margen del consenso político, y que deja descontentos a demasiados. La Ley de Asociaciones que el Partido Popular propone es una ley que tiene modelos rígidos, institucionalizados y existenciales. Es una ley que intenta utilizar los movimientos sociales para suplir las carencias y dejación de funciones sobre los servicios públicos del propio Gobierno. Por otro lado pretende mercantilizar la participación ciudadana al equiparar a las asociaciones con empresas. Es por ello, una ley que favorece a las grandes organizaciones y perjudica enormemente a las más pequeñas, que se enfrentan a numerosos problemas ante la nueva organización económica que se les exige sin proporcionales ninguna ayuda.
No recoge la diversidad de un colectivo en el que participan segmentos tan dispares como vecinos, organizaciones no gubernamentales, grupos culturales, plataformas reivindicativas. No fomenta el asociacionismo, limitándose a poner un discutible orden a las ya existentes, que no garantizan mecanismos de fortalecimiento e independencia con respecto a las Administraciones Públicas, y que no avancen los cauces de participación institucional de las asociaciones. En resumen, si esto sigue por ese camino, creo que se habría desaprovechado la ocasión de convertir el nuevo marco legal, tan largamente esperado, en un auténtico instrumento de fomento a la participación ciudadana y el desarrollo del asociacionismo en nuestro país. Por ello es necesario poner remedio a estas cuestiones en la medida de lo posible, y también en el desarrollo reglamentario de la ley. Y ya sabéis aquello de que ‘denme los reglamentos’; bueno, pues cojamos los reglamentos, que estamos a tiempo. Y esto da una especial transcendencia y relevancia al trabajo que se va a realizar en esta Convención. Espero sirva de nuevo punto de arranque del movimiento vecinal para poner fin a problemas que sin duda los hay, y que estoy seguro de que todos ustedes van a estar a la altura de las circunstancias como siempre lo han estado. En Asturias nos sentimos orgullosos de nuestro tejido asociativo, y especialmente de las A.A.V.V., piedras fundamentales para articular también la democracia participativa.

Muchas gracias. Si me disculpáis, yo continuo con una larga jornada, ahora en Avilés. Os doy un abrazo, y que disfrutéis de nuestra tierra, los de aquí y a los de fuera.

1ª PONENCIA

RELACIÓN DEL MOVIMIENTO VECINAL CON LAS ADMINISTRACIONES Y LOS PARTIDOS POLÍTICOS

PONENTE: MANUEL HERRERA, responsable del Consejo Sectorial de Participación Ciudadana del
PSOE
PRESENTA: JUVENTINO MONTES GARCÍA

JUVENTINO: Paso a presentar al primer ponente, Manuel Herrera, responsable del Consejo Sectorial de
Participación Ciudadana del PSOE. Trabaja como gerente de FUNDOSA, que es una Social Consulting.
Fue Director de Organización y Recursos Humanos en Médicos del Mundo, ex-Director de la Oficina del
Plan Integral de la Juventud del Instituto de la Juventud entre el 89 y 94 y Vicepresidente del Consejo de
La Juventud de España. Sin más os dejo con él.

MANUEL HERRERA: Buenos días. En primer lugar agradecer la invitación a la Ejecutiva General del
Partido Socialista de estar aquí presente. Evidentemente, me imagino que en la expectativa que pudiera
plantear que fuera un miembro de esta Ejecutiva General como es el caso de Leire Pajín, cubriría mucha
más expectativa que el que sea una persona que trabaja básicamente a nivel político-técnico en todos los
temas de participación, pero intentaré con los argumentos que ella utilizaría en esta mesa, dar respuesta a
lo que se nos plantea para hablar sobre la ‘Relación del Movimiento Vecinal con las Administraciones
Públicas’ y particularmente en nuestro caso con los partidos políticos. También es evidente, y lo intentaré
plantear a lo largo de mi intervención, que también hay otra expectativa, puesta de manifiesto en la propia
convocatoria de estas jornadas, que intentaré al final de mi intervención poner de manifiesto en lo que
creemos que es la situación actual del Movimiento Vecinal a nivel estatal, que es evidente que es un
problema que hay que resolver, que no vamos a obviar, pero también vamos a plantear lo que es nuestra
idea al respecto y lo que puede serviros desde nuestro punto de vista como colaboración a la hora de
resolver.

Ya se ha hablado a lo largo de las anteriores intervenciones de lo que ha sido el Movimiento Vecinal y la
importancia que ha tenido en el desarrollo de la democracia de nuestro país, y sería muy osado por mi
parte intentar contaros de lo que vosotros habéis sido protagonistas. Es evidente que el movimiento
asociativo es una pieza fundamental, y debe serlo dentro del ámbito local, sin renunciar a realizar
proyectos de otras características superiores.

En estos días tenemos una convocatoria electoral, en la que tenemos una propuesta, a la que os invitamos
a formar parte. El Partido Socialista, desde el 35 Congreso, celebrado en Julio del 2000, y de la
Conferencia Política que se celebró un año después, y más recientemente en la celebración de la
Asamblea de la Organización Sectorial de Enero, planteó como un elemento fundamental de su trabajo el
desarrollo de un modelo de democracia por encima de la denominada democracia representativa y
diéramos el paso a un sistema de democracia participativa. Los pilares de esta democracia, la hacemos en
torno a 3 ámbitos:

– El compromiso cívico y político: entendemos que puede ser fácil implicarse responsablemente en la
gestión de los asuntos más cercanos además de poder hacerlo a través de una dimensión completa sólo centrada en un determinado ámbito geográfico. Se trata de un compromiso con lo cercano, con nuestros conciudadanos y con nuestros núcleos familiares. Entendemos que en ese nivel es en el que nos tenemos que desarrollar más completamente.

– Debemos acompañarlo de un segundo elemento, la cultura democrática, en la cual entendemos que la política vecinal es un espacio que exige concretar valores, nos ayuda a conocer de primera mano elementos para desarrollar políticas para resolver problemas, como pueden ser la seguridad o la libertad, o la exclusión social, o la violencia de género, o la inmigración, elementos fundamentales que comprenden el programa político de cualquier partido que entienda que debe comprometerse con la ciudadanía. Esos elementos, quien mejor los conocéis sois los que estáis desarrollando vuestra actividad asociativa en el entorno más cercano al ciudadano.

– El tercer pilar, desde nuestro punto de vista, es la creación de espacios para la participación, espacios
compartidos entre las A.VV. y la Administración Local. Como ha comentado la alcaldesa de Gijón, es fundamental para el desarrollo cualquier política dentro del ámbito municipal, contar con el apoyo del movimiento asociativo, que tiene su baza fundamental en el propio movimiento vecinal, pero que va más allá.

Estamos hablando de la creación de Consejos Sectoriales donde haya puntos de encuentro en los que se establezcan qué prioridades de acuerdo entre el movimiento ciudadano y el Ayuntamiento son las que han de desarrollarse a través de la Administración Local. Esto, que puede resultar muy normal en ciudades como Gijón, me imagino que conocéis ciudades de toda España donde ni siquiera se plantea como elemento de funcionamiento el tener un espacio de colaboración como pueda ser el Consejo Sectorial con el movimiento ciudadano de ese ámbito, cualquiera de los ámbitos en los que podemos trabajar a nivel local, lo que pasa es que nosotros lo entendemos como un salto cualitativo más, el objetivo de ir asentando un trabajo de cercanía entre los diferentes consejos sectoriales y la administración local, el ayuntamiento, debe de hacerse tanto del nivel de competencia concreta como del nivel territorial, pero además yendo hacia la constitución, de lo que podría ser el consejo de la ciudad, es decir un ámbito que ya ha sido desarrollado en alguna ciudad también de nuestro país como pueda ser el caso de Albacete que a través de un planteamiento de un programa político muy ambicioso y pensando en que además de tener el espacio común para poder decidir que prioridades, está el ámbito de trabajo podíamos compartir desde la administración con el movimiento asociativo, además de eso, establece ese sistema de consejo de la ciudad en la que están integrados todos los consejos sectoriales y donde se establecen, y esto si que es una medida bastante más avanzada, las prioridades que después van a ser las que influyan sobre la regulación del presupuesto municipal, me parece que eso es un salto cualitativo importante y que debemos de planteárnoslo como objetivo político en el medio y corto plazo, es decir entendemos que debe haber un desarrollo desde más abajo hacia más arriba pero sin renunciar a que asumamos desde ambas partes compromisos que se acaben reflejando en la actividad política que al final realiza el ayuntamiento.

Son modelos que no estamos acostumbrados a ver en nuestro país pero que si realmente vemos dar el salto cualitativo que hablaba de la democracia representativa, de la democracia participativa, pasa necesariamente por tener espacios de debate, de reflexión común en los que podamos adoptar decisiones que afecten al desarrollo más importante de la ciudad, como se invierte en cada momento y en cada política concreta en función de lo que decidimos entre todos los representantes de la ciudadanía, los que representamos políticamente por medio de unas elecciones y los que representamos asociativamente, por medio de vuestro propio desarrollo asociativo, es decir, es tener al final un espacio en el que entre todos, podemos dejaros ya claramente la política municipal, cada uno desde su ámbito, cada uno desde su perspectiva y teniendo muy claro también que quien asume la responsabilidad de gobernar, es quien se somete al proceso electoral, pero insisto, sin abandonar en ningún caso lo que puede ser la colaboración y debe ser la colaboración del movimiento asociativo, de todo el movimiento asociativo y particularmente del movimiento vecinal, para eso entendemos que tiene que haber una serie de condiciones que son, para que se pueda desarrollar en un planteamiento de respeto mutuo, de asumir cada uno cual es su papel, y que no siempre se dan esas circunstancias, por lo tanto intentaríamos plantear una perspectiva en la que hay dos partes que tienen que intervenir, la parte administrativa política, y la parte asociativa, que tienen que hacerlo desde la autonomía desde un planteamiento de propuesta y de respeto a la propuesta de la otra parte, de saber sentarse a la mesa a negociar una serie de prioridades, pero que para eso necesitamos que tanto desde el movimiento asociativo se plantee con la perspectiva de la responsabilidad de quien gobierna y de quien tiene que asumir la responsabilidad de hacerlo más allá del acuerdo o no acuerdo con el movimiento asociativo y por parte de quien representa a la autoridad municipal, o autonómica o central, el respeto a la autonomía del movimiento asociativo.

Y para eso no sirve poner cualquier posición del movimiento asociativo, hay que hacer un esfuerzo previo por a través de unas normas claras de regulación de esa relación, de garantizar que el movimiento asociativo tiene esa autonomía, de nada nos sirve intentar generar espacios para hacer una democracia más rica si realmente estamos permitiendo de una manera o de otra, el resultado final forzando a que el movimiento asociativo tome un papel que le obligue a sentarse, que le obligue a pactar elementos que no están en su planteamiento político, por lo tanto nosotros entendemos que tiene que haber una situación por parte del movimiento asociativo, que le permita adoptar sus posiciones de forma autónoma, que le permita tomar un papel reivindicativo pero también un papel de propuesta y de asumir corresponsabilidad y entendemos que no en todos los momentos ha habido esa situación en el movimiento asociativo y que debe de ser un pilar fundamental a la hora de desarrollar políticas públicas, ya sea a nivel municipal, ya sea a otro nivel administrativo, por lo tanto, debemos de tener dos ámbitos de trabajo que se miren con respeto y que se miren con autonomía y que eso les garantice la posibilidad del acuerdo y de un acuerdo con igualdad de condiciones, teniendo claro, insistiré sobre ello, teniendo claro quien asume la responsabilidad de gobernar que se somete al proceso electoral, por lo tanto, hay un elemento fundamental más allá de la responsabilidad política que puede adoptar el movimiento vecinal, el movimiento asociativo, cuando, propone cuando acuerda con una administración, que es en todo caso, la política se debe llevar a cabo, por parte de quien pasa por el proceso electoral, este el planteamiento más general de lo que nosotros queremos definir como modelo de participación, de democracia participativa, modelo de participación desde el punto de vista del Partido Socialista.

Ahora bien, comentaba antes, dado que hay una convocatoria electoral cercana, que nosotros debemos de concretar en la medida de lo posible, desde el ámbito general, desde el ámbito estatal, en qué queremos que eso se refleje en la política municipal en los próximos años. Os voy a comentar cinco o seis propuestas que aparecen en nuestro programa electoral y además algunas otras propuestas que no aparecen en el programa electoral general pero que si que podemos tenerlas presentes a la hora de adoptarla en cada uno de los municipios e incluso en vuestra calidad de representantes del movimiento asociativo ciudadano ser capaces de proponerla a la hora de establecer esa relación con cada Ayuntamiento

Nosotros hablamos en el programa electoral de educar para la participación, como fórmula imprescindible de la democracia con especial atención a la infancia, debemos decidir creyendo en el desarrollo de un modelo que vaya más allá de lo que es el papel personal que podemos adoptar en cada momento, intentar que esa sociedad viva que hemos visto los últimos meses, que tenemos en nuestro país, se mantenga en el tiempo, no que esperemos a que en cada momento haya un elemento que se ponga encima de la mesa que sea el que provoque, debemos obligarnos a generar una sociedad en la que los primeros que la formamos, seamos individuos críticos tanto y por lo tanto asume en ese ámbito un papel fundamental de educar para la participación, para la participación crítica, un segundo elemento que sería favorecer la motivación de la ciudadanía a participar y a desarrollar el compromiso social, porque ese elemento que puede transformar la sociedad, es decir, podemos y me consta que hay algún esfuerzo en el ayuntamiento de Gijón, de intentar captar la opinión de la ciudadanía, también a través de los ciudadanos no asociados, tomemos primero el toro por los cuernos, y asumamos que lo primero que tenemos que potenciar es el ámbito participativo, porque al fin y al cabo, estamos ya trabajando con un ámbito en el que quienes forman parte del movimiento asociativo ya han decidido dar un salto cualitativo más, intentar a través de ese movimiento asociativo, reflejar una opinión de forma colectiva, y por lo tanto, desde nuestro punto de vista tiene un mayor peso.

El tercer punto del que habla el programa electoral, es el diseño de planes de formación adecuados a la creación, gestión y fomento del asociacionismo, también se ha planteado algo de alguna manera, en las primeras intervenciones, no debemos de ser neutrales ante elaboraciones de leyes, que vienen a impedir el desarrollo del movimiento asociativo, de una manera o de otra, el gobierno del partido popular ha elegido hacerlo potenciando el movimiento asociativo de gran número, el movimiento asociativo que viene reflejado por las asociaciones que tienen por decirlo de alguna manera, posibilidades de sobrevivir pese a quien pese, a nosotros nos interesa que haya un desarrollo del movimiento asociativo a todos los niveles, porque el hecho de que solo sobrevivan las grandes organizaciones limitaría la capacidad de propuesta de la ciudadanía y yo entiendo que debe uno de aprovechar toda esa capacidad de propuesta y esa capacidad de reivindicación. El cuarto elemento, que os comentaba en la gestión de la autonomía del Movimiento Asociativo es la de establecer líneas de financiación estable desde los Ayuntamientos para el desarrollo de proyectos en las asociaciones.

No podemos ir a golpe de interés por parte de quien gobierna, necesitamos una estabilidad suficiente para el desarrollo constante y permanente del Movimiento Vecinal, no podemos caer en la tentación de hacerlo de otra manera y forzar la posición del Movimiento Asociativo en función de la financiación de cada momento. Debemos sentar las reglas del juego, que garanticen la autonomía desde la perspectiva el respeto de las partes. No es ganar autonomía ‘en frente de’, sino que es ‘a favor de’ lo que uno está defendiendo.

No es, por un lado para emplearlo como elemento de presión hacia el Movimiento Asociativo, pero tampoco es un planteamiento que permita tener una pelea constante sólo con el debate de la autonomía del Movimiento Asociativo. Esta se consigue con normas que permitan estabilidad de carácter permanente a nivel asociativo a nivel financiero, pero sobre todo, lo que da garantía al Movimiento Asociativo es su capacidad de propuesta, que no sólo viene de la parte de la autonomía financiera, sino de la autonomía también política, y ese nos parece un elemento irrenunciable, tanto por la parte del Movimiento Asociativo como por la parte de los partidos políticos, en todo caso de nuestro partido, y por lo tanto de las administraciones que gobernamos desde el Partido Socialista.
El quinto elemento sería la habilitación de recursos personales y materiales, en particular yo tengo una experiencia respecto a lo que era la política desarrollada por el Ministerio de Asuntos Sociales, que era donde estaba ubicado el Plan Integral de Juventud, en el que nuestro planteamiento era un planteamiento cara al Movimiento Asociativo de asesoramiento y de ayuda a este en el desarrollo de sus funciones internas y en el cumplimiento de las normas básicas del Movimiento Asociativo, de las subvenciones… Eso en los últimos años se ha ido perdiendo, siendo responsable el Movimiento Asociativo, y no de Gobierno, el favorecer que eso se produzca. Por lo tanto no se trata sólo de financiación estable, se trata de otro tipo de apoyo, que es un apoyo de carácter de asesoramiento, con profesionales y con infraestructuras que sirvan para el uso del Movimiento Asociativo, pero también para su estabilidad y desarrollo.

El sexto punto, que se incluye en el programa, es algo que en Ayuntamiento de Gijón lo conocen bien, es el impulso de los Consejos de Participación Sectoriales: Tercera Edad, Infancia, Juventud… Todos los temas que sectorialmente vosotros conocéis muy bien y no voy ahora a desarrollar, y que entendemos que es la fórmula más eficaz para la interrelación entre Ayuntamientos y el Movimiento Asociativo, y ello en un plazo razonable de tiempo, cuando hayamos desarrollado convenientemente esos Consejos Sectoriales, tiene que tener objetivo final la constitución del Consejo de la Federación, donde podemos avanzar otro tipo de políticas más concretas como os comentaba, que es el acuerdo de prioridades que deben reflejarse finalmente en el desarrollo del presupuesto de la ciudad.

Un séptimo elemento del programa habla de poner al servicio de la ciudadanía la utilización de las Nuevas Tecnologías, hay que dar saltos cualitativos importantes, no se trata sólo de ver cuáles son las fórmulas que a través de la financiación al Movimiento Asociativo conseguimos que le den autonomía sino que además favorecer, en los casos que no es generalizable la financiación a todo el Movimiento Asociativo, tener esos recursos a disposición de la ciudadanía desde la propia Administración.

Habla también el programa electoral de impulsar y favorecer la creación de nuevas fórmulas imaginativas, que permitan a la ciudadanía una mayor complicidad en el diseño y ejecución de las políticas municipales. No deja de ser una fórmula abierta para cualquier planteamiento de iniciativa política. Como fórmulas que podemos ir adoptando, que ya han ido siendo experimentadas en algunos Ayuntamiento de España, pero sobre todo en algunos Ayuntamientos de otros países, que tienen que ver con algo que hace unos años se llegó a plantear: la iniciativa popular a nivel legal, una iniciativa ciudadana, es decir, la capacidad que podemos tener dentro de nuestro ámbito local de trabajo, de ser capaces de a través de una consulta popular. Es una fórmula de ‘referéndum’ que entendemos que no ha sido utilizado de forma habitual, sí que se ha hecho alguna consulta de forma experimental (a través de internet), pero entendemos que es un elemento que en un momento dado se puede llegar a dar.

Hay otra iniciativa más, con experiencias concretas en algún Ayuntamiento, que es el desarrollo de un presupuesto participativo. Son experiencias muy incipientes, pero que es lo que puede ser la concreción de un buen trabajo realizado de forma participada a través de los Consejos Sectoriales y a través del Consejo de la Federación, que puede llevar a que las iniciativas que puede tener en cada momento el Movimiento Ciudadano se planteen dentro de una mesa de negociación entre el Movimiento Ciudadano y el equipo de Gobierno de la ciudad, que acabe reflejando en el presupuesto de la ciudad, las prioridades acordadas entre ambas partes, tanto acuerdos como desacuerdos. El Gobierno de Albacete, gobernado por el PSOE, y el de Córdoba, gobernado por Izquierda Unida, son dos ejemplos de ello. En la ciudad de Albacete, que es el caso que conozco directamente, se ha empezado a trabajar en la anterior legislatura desarrollando el Consejo de la ciudad desde el primer año de legislatura y acabando en Noviembre del 2002 con una mesa en la que estaban representados el Movimiento Asociativo por sectores diferentes tipos de organizaciones por 27 personas y con el equipo de Gobierno y con todos los grupos municipales, tanto los que están en el Gobierno como los que están en la oposición, y donde se llega a un acuerdo para establecer una serie de prioridades que influyen en el 5% del presupuesto municipal. Es un reto pequeño en el volumen, muy complicado de llevar a cabo porque no nos olvidemos que eso es el desarrollo de la política de la ciudad, y que para llegar a ese tipo de acuerdo hay que hablar mucho y sentarse a la mesa en muchas ocasiones.

Y esa es la mejor fórmula por la que podemos llegar al desarrollo de una democracia participativa, cada uno con su papel, con puntos de encuentro comunes y con desarrollo a través del esfuerzo económico de la ciudad para dotarse y resolver mejor sus políticas. Es una forma que alguno puede ver de forma muy ideal, pero que ya se ha llevado a cabo, complicada de gestionar, que parte de principios muy categóricos, como es el respeto y autonomía de las partes, pero para el que tenemos que hacer un esfuerzo por desarrollar nuestra democracia en ese sentido en el futuro y el ámbito más inmediatos. Con esto todos ganamos: gana el Movimiento Asociativo, gana el equipo de Gobierno correspondiente, pero sobre todo gana la ciudadanía, porque todos sus representantes, sean elegidos a través del Movimiento Asociativo o a través de las elecciones se están poniendo de acuerdo para desarrollar las soluciones que afectan a los ciudadanos y ciudadanas de cada zona.

Esa es la propuesta programática del Partido Socialista, que evidentemente tiene que ver con el desarrollo de un modelo de participación que entiendo que necesita de la implicación del Movimiento Asociativo, pero que también implica una actitud por parte de los que gobiernan las ciudades, las Comunidades Autónomas y el Estado en la que se plantee que esos responsables políticos también respeten la autonomía de la otra parte. Esto puede parecer difícil de llevar a cabo, pero ese es el camino de conformarnos con un sistema democrático de pura representación. Hay que ir más allá, a un modelo en que nos impliquemos todas las partes de las diferentes administraciones. Cualquier otra fórmula irá en una dirección que entendemos que no es la correcta.

Para terminar, me gustaría plantear algunas reflexiones sobre el desarrollo y expectativas planteadas en torno a las jornadas. Creo que la situación del Movimiento Vecinal es una situación difícil en el ámbito estatal, pero sin crisis en el ámbito local. En todo caso, a nivel estatal debe de quedar claro que hay que sentarse a hablar de soluciones, entendiendo que esa es la vía, sino cada uno irá por libre. El objetivo es que todos vayamos juntos, de forma colaborada, sentándose a hablar el tiempo que haga falta, sin medidas precipitadas. Es un buen momento de iniciar este trabajo, dándonos tiempo a todos y todas para resolver los problemas. Tenemos que buscar un ámbito común en el que poder seguir trabajando en el futuro.

Por mi parte nada más. Muchas gracias.
2º PONENCIA
MODELO DE ORGANIZACIÓN Y FINANCIACIÓN DEL MOVIMIENTO VECINAL

PONENTE: MARÍA DEL PRADO DE LA MATA
PRESENTA: VICENTE GUTIÉRREZ SOLÍS

VICENTE: Vamos a seguir el trabajo con la 2ª ponencia, que va a desarrollar Mª del Prado de la Mata, Vicepresidenta de la Federación Vecinal de Madrid que nos va a comentar su ponencia sobre un Modelo de Organización, Financiación y Gestión en una de las zonas más degradadas de Madrid, y que con el esfuerzo de muchos colectivos, entre ellos el vecinal, ha logrado alcanzar grandes avances sociales y económicos.

MARÍA: Gracias. Buenos días. A continuación voy a comentar el proyecto de participación que se está desarrollando en Madrid en dos de los distritos más degradados de la zona Sur en este momento, que son Usera y Villaverde.

Hace 8 años que desde la Federación de Vecinos empezamos a trabajar con las distintas asociaciones las necesidades que había en estos 2 distritos, que en estos momentos tienen una población aproximada de 270.000 personas. Dos distritos que en la época de finales de los 50, principios de los 60, fueron una parte impulsora de Madrid, con una industria creciente que propició nuevos barrios a su alrededor, con nuevos vecinos provenientes de Extremadura, Andalucía, Toledo… En estos momentos es cuando se expulsa a los vecinos ‘de siempre’ de la zona centro de Madrid (zonas donde ahora hay viviendas de alto standing) y son enviados a la periferia.

Debo matizar que más que la ponencia, que pueden leer de la documentación, voy a contar la historia de estos distritos.

La degradación de esta zona empieza al final de los 70 y se acrecienta en los 80. Hay una fuerte reconversión industrial en la zona con la destrucción de unos 25.000 puestos de trabajo, el cierre de empresas, desde Marconi hasta Garza, impulsoras de la economía y los barrios. En barrios como Orcasitas, (que habían cambiado sus chabolas por viviendas) aparece el problema de la droga. Estos distritos sufren un desequilibrio con respecto a otras zonas, como la Sur (Getafe, Leganés) en las que sí hubo una fuerte inversión para su mejora. En este momento el reequilibrio es nulo. Se tienen las tasas más altas de desempleo de la comunidad de Madrid (35%, sobre todo jóvenes). Se nos empezó a tachar de zona marginal, cuando sólo somos vecinos a los que se les negaron más ayudas. Cuantificamos aproximadamente lo necesario para reestablecer el equilibrio de la zona Sur en unos 182.000 millones de pesetas. Se llamó a la puerta de las instituciones, pero no se nos escuchó. En ese momento hay una gran movilización con 20.000 personas en la calle, el día 10 de Junio de 1997, fruto de la inseguridad ciudadana, en parte causa de que se envían los “poblados” de venta de drogas desde zonas hoy más ricas drogas a la zona de Villaverde, donde anteriormente estaba Boetticher y Navarro. La policía carga contra los ciudadanos que salen a reclamar sus derechos. Los vecinos tenemos una alternativa para cambiar nuestros distritos.

El 20 de Junio se negocia con el Presidente de la Comunidad de Madrid, que baja a Villaverde (pese a querer hacerlo en Puerta del Sol). Reconoce la pérdida de calidad de vida de Usera con el resto de Madrid, y ofrece 18.000 millones de inversión durante 6 años, a razón de 3.000 millones por año, apenas un 10% de nuestros planteamientos de deuda. Una vez echadas las cuentas, aceptamos el reto, porque pensamos que podíamos triplicar con la inversión de las Administraciones. Queríamos un movimiento ciudadano, no vecinal, porque queríamos que estuvieran las Sociedades de Comerciantes, que son un eje vertebrador de los barrios, las Asociaciones de Padres de Alumnos, los Colectivos Ecologistas, Asociaciones de Desempleados, Asociaciones que trabajan con chicos en situación de riesgo…

Las Asociaciones de Vecinos no nos queríamos considerar el ombligo del mundo. Había que priorizar las inversiones a los barrios más afectados (había p.ej. barrios que ni siquiera tenían un centro de salud con 35.000 habitantes). Se comenzó a trabajar en asambleas, complicadas, al haber unos 60 integrantes. Se hace una propuesta desde el movimiento vecinal para que la Federación fuera el “paraguas” que trabaje con el movimiento vecinal de esta zona. Empezamos a organizarnos en asambleas de trabajo (Educación, Sanidad), que era lo más efectivo. Primero hacemos un análisis, barrio por barrio desde cada A.VV. de la situación que tenemos mediante un programa de necesidades surgidas de los colectivos de cada barrio. Con este programa de necesidades se hace una puesta en común mediante asambleas y se empieza a priorizar.

Por supuesto, la deuda nos salía mucho más grande, con los 18.000 millones no nos daba para todo, necesitábamos modificar también la infraestructura (existen circunvalaciones, la M40, vías de tren…).

Hoy ha cambiado la fisionomía, ha cambiado el distrito, y muchas más cosas. Cambiamos un vertedero por el Parque Lineal de Manzanares, se crea el Pabellón Olímpico, 3 escuelas infantiles…
Nosotros quisimos cogestionar un 33% del dinero público de los 18.000 millones para infraestructuras, pues somos los conocedores de la mejor inversión para nuestro barrio y además es dinero de todos nosotros. La obra del soterramiento por sí sola se llevaba ya 20.000 millones y sólo queríamos invertir 6.000 millones del total, consiguiendo que se buscara el dinero para completar la inversión de otra forma, y así ha sido.

Para nosotros lo más importante era la inversión en “personas” o inversión social, que es la que no se inaugura, y sin la cual la zona se degrada. Formamos la Comisión de Formación, Empleo y Desarrollo con el objetivo de: formación para una salida profesional para las zonas industriales de la zona, desarrollo, con la creación de microempresas a través de cooperativa o programas europeos. Se desarrolló, a parte de los 18.000 millones un programa europeo de capital local con el que se crearon 78 microempresas, de las cuales un 80% todavía siguen funcionando después de 3 años. Desde la red de bolsas de empleo, se han facilitado 1.200 puestos de trabajo a través de contratación con empresas (no autoempleo). Hemos creado dentro de nuestro plan un semillero de empresas con el objetivo de que las empresas pequeñas tengan los 2 primeros años un espacio donde poder consolidarse para dar el salto a sus propias naves.
Tenemos un Centro de Desarrollo de empleo gestionado a través de una A.VV. desde la Federación, tercer centro de este tipo después de CC.OO. y UGT en Madrid donde más acceso al trabajo se está haciendo.
Esto nos demuestra que cuando se cuenta con la participación ciudadana en la gestión del dinero público los resultados son otros.

¿Qué ha cambiado en la zona en este momento?. Primero, se ha triplicado el valor de las viviendas de esta zona; la gente ya no tiene miedo de salir a la calle; y para nosotros, lo más importante, la participación, una participación real contando con todos nosotros y nosotras.
En este momento a nivel europeo hemos sido sometidos a varios estudios, a través de Coppenaghe Centre o el modelo Uclis, en el cual se afirma que el modelo organizado del movimiento vecinal es el modelo que Europa quiere para la gestión y desarrollo de la ciudad urbana.

Nada más, comentar que como me ha dicho Vicente, esto lo podremos trabajar esta tarde en los talleres.

3ª PONENCIA
LEGISLACIÓN ACTUAL. REFLEXIONES SOBRE LA NUEVA LEY DE ASOCIACIONES

PONENTE: JOSE MANUEL BUJÁN ÁLVAREZ
PRESENTA: JOSÉ VICENTE VALLÍN AMANDI

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